Hace más de 10 años, en conversaciones entre las Bolsas de Valores de Costa Rica, Panamá y El Salvador, se coincidía en la necesidad de lograr una integración de los mercados de valores de la región, que permitiera construir un mercado de valores de mayor tamaño, más dinámico y líquido.

A partir de ello se decide comenzar a trazar las acciones para lograr la integración de los mercados. En una primera etapa, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se trabajó en un modelo de integración basado en la experiencia de los países nórdicos. Este modelo contemplaba, el acceso de los Intermediarios de Valores de los tres mercados a un sistema de negociación común, sin la necesidad de fusionar las Bolsas participantes. A este proyecto, se decidió llamarlo Alianza de Mercados de Centroamérica (AMERCA).

Una vez definido y acordado el Modelo, el siguiente paso para la creación de un mercado de valores regional, era la revisión de los marcos legales y normativos de cada país, a fin de promover las modificaciones de ley y la expedición de normas que facilitaran el proceso de integración, mismo que ha conllevado muchos esfuerzos por parte de las Bolsas.

Panamá fue el primer país en estar listo para avanzar en esta alianza, a través de la incorporación de la figura de “Operador Remoto” en su marco legal. La tarea pendiente de El Salvador finalmente llegó a su término con la incorporación de la misma figura bajo el concepto de “Intermediario Bursátil Extranjero”, lo que implicó una reforma a la Ley del Mercado de Valores, en el 2014, que con el apoyo unánime de los miembros de la Asamblea Legislativa de El Salvador, igualando las condiciones de El Salvador y Panamá y se sentar las bases para iniciar con la primera fase del Modelo.

La iniciativa arranca con la firma del Convenio entre Bolsas de Valores, Sociedades depositarias y Superintendencias de ambos países en Septiembre de 2015.