El Economista Por Leonel Ibarra
4 de Agosto de 2021 - 00:00 HS

Bolsa salvadoreña se pintará de verde
El color verde estará más presente en la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), pero no por una renovación en la pintura de su fachada, sino porque se espera próximamente se desarrolle un mayor interés del mercado por instrumentos bursátiles "verdes".

Para ello, recientemente presentó la "Guía de bonos verdes, sociales y sostenibles para el mercado de valores en El Salvador".

Los expertos señalan que estas serán las bases para la emisión de instrumentos calificados como bonos verdes, sociales y sostenibles, lo que abre las puertas para una nueva forma de financiamiento que posibilita un cambio hacia esa nueva economía.

Los requisitos para emitirlos son cumplir con lo establecido en la Ley de Mercado de Valores de El Salvador, cumplir con los estándares de la guía y contar con la opinión de un tercero independiente acreditado para verificar el cumplimiento de las mismas.

Los proyectos que se pueden financiar con estos bonos son de generación de energía renovable, eficiencia energética, gestión del agua, transporte limpio, seguridad alimenticia, acceso a servicios y vivienda asequible, entre otros.

A juicio de Rolando Duarte, presidente Bolsa de Valores de El Salvador, incorporar este tipo de emisiones abre el camino a nuevos modelos de negocios y se hace aplicando las buenas prácticas adoptadas en otros mercados.

"Los mercados deben ser el centro de las finanzas sostenibles, estamos viendo un creciente interés de los inversionistas por empresas renovables y de empresas buscando financiamiento competitivo para el desarrollo de proyectos medioambientales y de carácter social", manifestó Duarte.

Los bonos verdes financian proyectos de energía renovable destinados a reducir la huella de carbono y los bonos sociales financian proyectos con apoyo a la pequeñas y mediana empresa e infraestructura social que son cruciales para el desarrollo del país.

Pioneros
Durante el lanzamiento de esta guía se dio a conocer que existe interés por realizar las primeras emisiones de bonos verdes en el mercado salvadoreño.

Lázaro Figueroa, presidente Banco Promerica El Salvador, señaló que las operaciones de esta entidad bancaria en Costa Rica ha sido pionera en Centroamérica en la emisión de un bono sostenible por $50 millones que se realizó en enero de este año (para financiar pymes, empresas lideradas por mujeres y empresas verdes).

Figueroa manifiesta que desean capitalizar esa experiencia, trabajando de la mano con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y ya están preparando el primer bono temático y sostenible en El Salvador.

"Este financiamiento buscará traer recurso fresco a la región, la estructura de fondeo del banco será fortalecida y permitirá contar con un mayor enfoque para beneficiar proyectos que apoyen a las pymes, la gestión correcta de los recursos naturales y el avance de la mujeres", expresa el directivo bancario.

Los fondos temáticos son una herramienta crítica para atraer más inversión y el crecimiento sostenible de los países. En 2020, las emisiones de deuda sostenible a escala global fueron por un valor de $700,000 millones, casi el doble del año anterior.

América Latina ha sido la región con más rápido crecimiento y los inversionistas buscan más este tipo de activos.

A la fecha, BID Invest ha apoyado 20 emisiones temáticas por $1,300 millones, representando más del 30 % de las emisiones de la región. Algunos de estos son: el primer bono social con enfoque de género para mujeres empresarias en Panamá, un bono verde en Ecuador para proyectos de energía renovable y un bono sostenible en Brasil.

"En El Salvador vemos un potencial para jugar un rol importante en la agenda de desarrollo a través de estos instrumentos, con un mercado bursátil dinámico para el sector público y privado", opina Maricela Alvarenga, directora de Instituciones Financieras de BID Invest.

Uno de los retos de El Salvador es mejorar su resilencia ante el cambio climático ya que se encuentra en el puesto 25 de países más afectados de 1999 a 2018, según el Índice Global del Cambio Climático.